¿Cuáles son las acciones prioritarias que favorecen los derechos digitales de la infancia?

Los niños y adolescentes representan aproximadamente uno de cada tres usuarios de internet en todo el mundo, según Unicef. En ocasiones, debido al tipo de contenido que encuentran o a las actividades que realizan, sus derechos se ven vulnerados y en escasas oportunidades encuentran cómo hacerlos respetar y/o sentirse protegidos. Es por ello que hoy te invitamos a leer cómo tomar acciones prioritarias en favor de los derechos digitales de los menores sin limitar su acceso al mundo digital.

La tecnología digital sigue cambiando el mundo, y muestra de ello es el aumento del número de niños y adolescentes en línea. Según reportes de 2017 de Unicef Colombia y su directora Viviana Limpias, el rango de edad entre 15 y 24 años es el más conectado, y en el mundo el 71% está en línea en comparación con el 48% de la población total.

Al representar un porcentaje considerable en la red, cada vez será mayor el número de niños y adolescentes influenciados por los contenidos disponibles en internet. De acuerdo con esto, desde Unicef proponen un marco de acciones prioritarias para la protección de los derechos de los menores en línea. Según su informe El Estado Mundial de la Infancia 2017, ellos describen las principales responsabilidades de diversas instituciones y actores sociales, así como también la forma en que estos actores pueden lograr que efectivamente los usuarios de internet se beneficien de las oportunidades disponibles en este espacio.

Son seis las acciones prioritarias para aprovechar el poder de la digitalización. Con ellas se busca promover la mediación y participación entre los gobiernos internacionales, nacionales y locales, como también el de las empresas, los colegios y las familias para mitigar el riesgo, potencializar las oportunidades y defender los derechos de los menores en Colombia y en el mundo.

La primera acción prioritaria es proporcionar a todos los niños acceso de alta calidad a recursos en línea, con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades en la utilización de estos, el acceso a la información, al conocimiento, a las oportunidades de empleo y a la participación social.

La segunda tiene como objetivo proteger a los niños de los daños en línea, incluido el abuso, la trata, la explotación, el acoso cibernético y la exposición a materiales inadecuados. En esta vía es fundamental el trabajo mancomunado con el sector privado, en especial el de las empresas de tecnología desde donde se fortalezca la realización de actividades centradas en la protección de la infancia.

La tercera acción prioritaria es proteger la privacidad y la identidad de los niños en línea porque, aunque ellos gozan cada vez más de capacidades digitales, necesitan la orientación de sus padres y docentes sobre los contenidos que pueden encontrar en línea, y para alcanzar un desarrollo más efectivo de su ciudadanía digital. Por parte de las empresas está la labor de no explotar los datos de los niños con fines comerciales e incluir en sus políticas de privacidad un lenguaje claro que los menores puedan entender, entre otras acciones y protocolos para la protección de los datos.

La cuarta acción prioritaria tiene como fin impartir alfabetización digital para mantener a los niños informados, comprometidos y seguros en línea. Lograrlo es un reto para los docentes que deben ser capaces de desarrollar sus propias aptitudes y conocimientos para apoyar el uso de las Tic y promover una comprensión del uso seguro de internet más allá del aula, proporcionando a los menores el acceso a oportunidades de educación en línea.

La quinta acción es para aprovechar el poder del sector privado y promover normas o prácticas éticas que protejan y beneficien a los niños en línea. En ella se les pueden ofrecer a los padres herramientas más fáciles de usar y que les permitan crear espacios seguros en línea para sus hijos, evitar que las redes y los servicios difundan material de abuso infantil y proporcionar acceso a internet a menores de zonas desatendidas.

La sexta acción prioritaria busca poner a los niños en el centro de la política digital, pues las políticas actuales de las Tic se centran en el usuario adulto y no en las necesidades y preocupaciones de los menores, quienes representan la tercera parte de los usuarios de internet. Para llegar a esto es preciso que todo los actores involucrados creen políticas relativas a las Tic y a otras tecnologías emergentes, a partir de la opinión de los niños y adolescentes.

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Con la puesta en marcha de estas seis acciones, el mundo digital para menores podrá ser un lugar más seguro y responsable con ellos. En la medida en que nos hacemos más conscientes de los impactos adversos que trae la violencia y la discriminación en la red, será más fácil emprender el camino hacia la apertura de las oportunidades.

Fuentes:

Unicef. (2017). Estado mundial de la infancia 2017. Niños en un mundo digital. New York, EU.: División de Comunicaciones de Unicef. Recuperado de https://www.unicef.es/publicacion/estado-mundial-de-la-infancia-2017-ninos-en-un-mundo-digital